Redacción – Panorama Económico
Panamá. – En lo que va del año, se han registrado 997 incendios de masa vegetal en todo el país, según la información proporcionada por el mayor Jorge Carreño de la Dirección de Calamidades Conexas. Este tipo de siniestros está asociado principalmente a las elevadas temperaturas y la alta sensación térmica, condiciones óptimas para la propagación de los incendios, especialmente en la temporada seca.
Las provincias más afectadas han sido Chiriquí, Coclé, Panamá y Panamá Oeste, donde el riesgo de que estos incendios de masa vegetal se conviertan en incendios de interfase, es decir, que afecten estructuras, es significativo.
Los bomberos han clasificado los incendios de la siguiente manera:
Gramínea o rastrojo: 845 incendios (84.4% del total), con alto impacto en el medio ambiente y el riesgo de propagación a estructuras cercanas.
Pasto mejorado: 82 incendios, que afectan principalmente la producción agrícola.
Bosques: 35 incendios, con graves consecuencias para la biodiversidad y el entorno natural.
Cultivos agrícolas: 20 incendios, que afectan tanto la producción como el medio ambiente.
Plantaciones: 6 incendios, que impactan áreas productivas específicas.
El mayor Carreño recomienda a la población estar alerta y, ante la evidencia de un incendio de masa vegetal, llamar de inmediato al 103, la línea de emergencia del Benemérito Cuerpo de Bomberos de la República de Panamá.
Es fundamental también tomar precauciones preventivas, como mantener los alrededores de las viviendas limpios y libres de materiales inflamables, para reducir el riesgo de incendios.
En términos de vulnerabilidad, el Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá ha emitido un aviso de vigilancia para regiones como Chiriquí, Veraguas Sur, Los Santos, Herrera, Coclé, Panamá Oeste, Panamá y Darién, zonas que son particularmente susceptibles a estos siniestros debido a las altas temperaturas y la baja humedad.
Ante este escenario, la cooperación ciudadana es esencial para minimizar los daños al medio ambiente y la salud de la población. La prevención y una rápida respuesta son clave para evitar mayores afectaciones.